MIA
La esencia del MIA encuentra legítimo sustento en las inquietudes, el sentimiento y la voluntad de empresarios, instituciones, especialistas, investigadores, docentes, trabajadores sociales, líderes de opinión todos estos con un interés social, educativo y de servicio que beneficiara a la sociedad vulnerable y en riesgo de caer en el mundo de las adicciones.
El Sr. Jesús Vizcarra Calderón aprovechó este gran potencial realizando coloquios y mesas de trabajo, así nace MIA en un concepto único en el mundo.
Por ello surge la idea de desarrollar un Museo: rentable, efectivo y medible, crear una gran experiencia, potenciar el impacto de sus mensajes.
Ningún Museo Interactivo de México en cualquiera de sus dimensiones y tipos era autosostenible también demostraba que los programas preventivos oficiales no medían el retorno social de la inversión.
El tiempo trae nuevas necesidades y prioridades. En los años 60s del siglo XX la creación de un cine en Culiacán fue un acto aplaudido… pasando la época dorada, y luego la llegada de nuevas tecnologías de la comunicación, aquel modelo de cine y su edificio pasaron al abandono.
Luego el surgimiento de las adicciones, tanto en sustancias permitidas como ilícitas, trae desagradables consecuencias. No prevenirlas nos estaba dejando en grande desventaja. Por eso, en el mismo lugar donde los culiacanenses acudían a entretenerse, se levantó un símbolo de renombre mundial de la prevención. Ahí se escribe la historia MIA.